
Pajarillos Regionales del Volcán de Colima
Accipitridae
Rapaces diurnas. Buitres, gavilanes y afines.

Buteogallus anthracinus
AGUILILLA NEGRA MENOR
COMMON BLAK HAWK
Griscom 1950: aguililla cangrejera
FRECUENCIA DE AVISTAMIENTOS
+ ++ +++ ++++ +++++
E F M A M J J A S O N D
TAMAÑO
DEL AVE
CMS.
PICO A COLA
_________
160 +GDE
.
080 GDE
040 MED
020 CH
010 +CH
_________
ETIMOLOGÍA DEL NOMBRE CIENTÍFICO.
DESCRIPCIÓN Y MARCAS DE CAMPO.


Cathartes aura
ZOPILOTE AURA
AURA GALLIPAVO
TURKEY VULTURE
Griscom 1950: aura
FRECUENCIA DE AVISTAMIENTOS
+ ++ +++ ++++ +++++
E F M A M J J A S O N D
TAMAÑO
DEL AVE
CMS.
PICO A COLA
_________
160 +GDE
.
080 GDE
040 MED
020 CH
010 +CH
_________
ETIMOLOGÍA DEL NOMBRE CIENTÍFICO.
Cathartes: La palabra griega καθαρτης se pronuncia kathartis, y significa depurador. El nombre viene a cuento por la ingrata tarea de estas aves que devoran y exterminan las carroñas provenientes de animales muertos; agraciada actividad que tan útil e higiénica resultaba en los siglos pasados para las poblaciones de climas tórridos.
aura: Una versión, muy difundida en escritos de aves tanto en inglés como en español sudamericano, esboza el origen de aura en la palabra aurouá la cual, según indican estos textos, es un nombre nativo mexicano para un buitre sin indicar de cual lengua indígena mexicana se haya tomado el hilo. Otra versión, excéntrica pero comprobada, deja ver el origen de aura en la palabra aurora ya que la tercera acepción para esta palabra en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dice: Hermosura del rostro, y, por extensión, el rostro sonrosado. Sin duda es una agraciada descripción de la cabeza de esta ave.
DESCRIPCIÓN Y MARCAS DE CAMPO.
Es un ave grande, del tamaño de un guajolote, visto de lejos parece negro, de cerca tiene tintes marrones. El color rojo de la cabeza se debe a la hemoglobina de los capilares subcutáneos y se hace obvio por carecer de plumas. Los jóvenes tienen el pico negro y se torna marfil brillante en los adultos. En algunas latitudes durante la muda de las plumas suelen concentrarse delante y debajo del ojo unas papilas blancas que dan la apariencia de ojeras blanquizcas. Las patas son oscuras en los jóvenes y rosadas en los adultos. Mantiene las alas ligeramente levantadas cuando vuela, dando la apariencia de una forma de V al verlo de frente. Visto por debajo durante el vuelo en las alas se aprecian dos tonos, oscuro en la parte anterior del ala y blanquizco-plateado en las puntas de todas las plumas del ala.




Curiosidades Interesantes
Accipitridae
Rapaces diurnas. Buitres, gavilanes y afines.
-
Los buteos en el Viejo Mundo se conocen vulgarmente como ratoneros, busardos o buitres y en el Nuevo Mundo se les llama comúnmente gavilanes o halcones.
-
Las exhibiciones prenupciales del halcón cola roja consisten en que ambas aves planean en amplios círculos a gran altitud y el macho realiza maniobras de danza aérea. Tras varias series de picados y ascensos, el macho se acerca lentamente a la hembra desde arriba, extiende las patas y la toca o la agarra momentáneamente; pueden agarrarse mutuamente por el pico o entrelazar las garras y girar en espiral hacia el suelo. A veces juegan con objetos en el aire; los dejan caer y los atrapan repetidamente. Estas acrobacias aéreas duran entre 5 y 10 minutos.
-
Cuando el halcón cola roja detecta una presa aletea hacia abajo en picada y cuando está a unos tres metros de su objetivo empuja las patas hacia delante, impactando con un pie ligeramente por delante del otro. Durante el forcejeo las presas llegan a morderle las patas por lo que muchos colirrojos tienen aparatosas cicatrices. A las serpientes las apresan cerca de la mitad del cuerpo y las muerden rápidamente en el cuello y la cabeza hasta que mueren.
-
Cuando escuchamos decir que alguien tiene un ojo de halcón o una vista de águila sabemos que esa persona tiene una muy buena vista, como si fuera un ave de presa. El motivo porque las aves de presa tienen tan buena visión es porque tienen dos fóveas o focos de agudeza visual en el fondo de cada ojo, en vez de una como tenemos los humanos. La fóvea es una pequeña concavidad de la retina donde los fotorreceptores reciben más luz y por lo tanto la imagen es más nítida. En el caso de las aves de presa la fóvea central proporciona una visión monocular y especialmente de cerca; en tanto que la segunda fóvea, llamada fóvea temporal, apunta a 45° en dirección lateral y actúa como una lente convexa de un teleobjetivo magnificando la imagen. La acción alterna, pues no puede ser conjunta, de ambas fóveas permite una visión binocular que ayuda a precisar las distancias. Por lo tanto, las aves de presa al tener doble fóvea tienen una vista excepcionalmente buena que les permite no solo distinguir a sus presas desde una gran distancia sino también precisar el punto exacto donde deben realizar la precisa intercepción para lograr capturarlas.
-
Las egagrópilas son bolas formadas por restos de alimentos no digeridos que regurgitan las aves rapaces. Entiéndase por regurgitar al acto de expulsar por la boca algunos contenidos sólidos o líquidos del tubo digestivo, esto sin el esfuerzo ni las sacudidas de la emesis o vómito. El contenido de la egagrópila son huesos, piel, pelambre, exoesqueletos de insectos, materia vegetal indigerible por exceso de celulosa, plumas, uñas y dientes, que las aves no pueden digerir.
-
Dice el son colimense de mariachi: “La vida del zopilote es una vida arrastrada, todo el año vuela y vuela con la cabeza pelada”. La palabra zopilote proviene del náhuatl tzopilotl compuesto de tzotl que significa inmundicia o suciedad y de piloa que quiere decir colgar, por lo que pilotl es colgante; y su traducción es: los que se llevan colgando por el aire las piltrafas de los animales muertos.
-
El zopilote regurgita el contenido del buche cuando se le molesta o amenaza, se cree que puede servir para aligerar al ave para el despegue. El material simplemente cae de la boca, o tal vez es arrojado unos centímetros si se está sacudiendo la cabeza, nunca es un proyectil como dicen los relatos populares. El material tiene un olor fétido característico, más allá del de la propia carroña y diferente de la fragancia almizclada del ave en sí, el cual parece desarrollarse a los pocos minutos de la ingesta. El olor es repulsivo para los humanos y observaciones anecdóticas sugieren que también lo es para algunos depredadores como perros y mapaches.
-
Otra costumbre del zopilote es dirigir sus deposiciones, mezcla de orina y heces, sobre sus patas; este comportamiento llamado urohidrosis les ayuda a disipar el calor ya que no poseen glándulas sudoríparas. En virtud de su tipo de alimentación, sus ácidos gástricos eliminan bacterias mortales como el ántrax y el cólera por lo que al rociar sus patas con sus deposiciones las sanitizan, evitando así infectarse cuando se posan sobre los cadáveres a la vez que impiden la propagación de enfermedades.
-
A principios del siglo XIX surgió una controversia acerca de la forma en que los zopilotes detectaban la carroña, unos decían que era por la vista, otros por el olfato e incluso había quien decía que tenían muy buen oído y eran capaces de escuchar a distancia el zumbido de los insectos revoloteando en la carroña. En 1820 Jean Jaques Audubon se propuso demostrar que los zopilotes aura utilizan su vista en lugar de sus fosas nasales para encontrar carroña. Basaba su teoría en la extraña idea de que una especie no puede tener muy desarrollados dos sentidos a la vez ya que con uno bien perfeccionado le es suficiente para sobrevivir conforme a su sistema de vida. Tras dos o tres experimentos, no muy ortodoxos ya que no empleaba el método científico, publicó unos resultados que según él fueron totalmente concluyentes para demostrar que los zopilotes aura no encuentran la carroña por medio del olfato sino utilizando su muy poderosa vista. Durante un siglo y medio esta teoría fue ley y se sostuvo hasta que en 1960 un ornitólogo de California llamado Kenneth Stager demostró que los zopilotes aura prefieren los cadáveres más frescos, con no más de cuatro días en descomposición, en lugar de los putrefactos como los que Audubon utilizó en sus experimentos. Con la casual aportación de un ingeniero petrolero californiano, Stager también identificó el olor específico que atraía a los buitres a los cadáveres. El químico explicó que el gas natural es inodoro por lo que se le añade un olor fuerte para que los humanos puedan darse cuenta cuando hay una fuga y comentó que cuando había un escape en las líneas de distribución de la petrolera los técnicos se daban cuenta porque los zopilotes acudían a esa zona y planeaban por horas esperando encontrar con la vista el cadáver que habían detectado por medio del olfato. Resulta que los cadáveres en descomposición emiten mercaptano etílico (etanotiol), el mismo compuesto sulfurado que se añade al gas natural para que los humanos puedan detectar una fuga. Ese mismo componente químico es responsable del olor a huevo podrido que tienen el repollo en descomposición, el mal aliento, el flato y hasta el aroma que tiene la orina de los que comen muchos espárragos. Stager había destrozado la teoría de Audubon quien, dentro de su falta de ortodoxia, dijo que había estudiado al zopilote aura cuando todo parece indicar que en realidad hizo sus experimentos con zopilotes negros que, hoy en día se sabe, tienen un sistema olfatorio mucho más débil que el de los zopilotes aura. Incluso hoy se maneja una teoría que plantea que en las áreas en que conviven ambas especies, el zopilote aura detecta la carroña por medio de su fino olfato y cuando desciende para comer, el zopilote negro visualiza el revoloteo del descenso y se aproxima al sitio de interés, disputándole el botín e incluso ganándoselo ya que los grupos de zopilotes negros son más numerosos y más estrechamente unidos socialmente que los rojos. El zopilote negro se alimenta más rápidamente que el zopilote aura ya que este último pasa más tiempo en posición de alerta en tanto que el zopilote negro puede confiar en los miembros emparentados del grupo para que le avisen de los depredadores que se acercan y así poder alimentarse sin tantos cuidados y con mayor eficacia.
-
El famoso naturalista John James Audubon nació en Haití en 1785, se mudó a Francia cuando tenía seis años y a los dieciocho su padre lo envió a hacerse cargo de una plantación en Louisiana, EUA. Le apasionaban las aves; observarlas, cazarlas y dibujarlas, por lo que se mudó a la costa este donde no consiguió convencer de sus méritos ornitológicos y artísticos. En 1826 llegó a Inglaterra donde la primera exposición de sus refinados dibujos fue todo un éxito. Sus dibujos de pájaros fueron publicados en 1827, con el título Las Aves de América, presentando treinta y cinco láminas en color y mil cincuenta y cinco dibujos de pájaros en tamaño natural; la más imponente obra en su género que existe hasta el día de hoy, catalogada como el más bello monumento que el arte haya dedicado a la naturaleza. Audubon regresó a América en 1831 con la fama de ser el más grande naturalista de su país y fue nombrado socio de la Academia norteamericana. En 1839 publicó Biografía Ornitológica, el texto explicativo de su primera obra. Sus dibujos han sido criticados, unas veces por demasiado impresionistas, otras por demasiado fotográficos y han recibido infinidad de elogios, quizá excesivos. A pesar de no contar con una preparación científica como naturalista y de no conocer la nomenclatura latina de las aves, continúa siendo el más brillante de los pioneros de las ciencias naturales en América.